Sunday, May 22, 2016

El Régimen político Venezolano necesita del Diálogo entre el Consenso y el Disenso para dirimir controversias en democracia.

La Democracia es, sin duda alguna el instrumento de la política que tiene mayor vocación para el diálogo, como valor ético y consustanciado con el deber ser. Permite la fluidez de las comunicaciones, la comprensión, la empatía y los acuerdos entre los actores políticos. Ellos tienen el derecho de expresar sus puntos de vista y ser escuchados en sus planteamientos, discutirlos y someterlos al escrutinio popular y concluir con la forma de aproximación más ventajosa para ambas partes. La democracia cuenta con instituciones y espacios como el parlamento Legislativo, el poder electoral por la vía de facilitar el voto democrático. El TSJ de apoyo al ordenamiento jurídico, con total imparcialidad. El poder Moral para evitar atropellos a los ciudadanos y el Poder Ejecutivo en la persona del Presidente de la República, quien debe dar la pauta de una democracia representativa y protagónica, permitiendo que cada quien haga su trabajo. La fe en la razón da la confianza para dirimir las controversias y aclarar punto de vistas disímiles. Con inteligencia que es lo falta en el país se dirimen las cuestiones obscuras, en contra de la pasión, el ocultismo y la mala praxis de incitar a la violencia, con montajes de mal gusto para culpar al opositor de violencia, que montan en vídeos inoficiosos a través de la red de Internet. Venezuela es la abanderada de la violencia y sumida en una crisis de valores, derivados de los problemas del pasado, aún no resueltos y otros que se han agudizado.

En el pasado reciente cuando el expresidente Chávez salió de su cautiverio, en el año 2002,en ocasión a una renuncia inducida y de regreso por sus copartidarios a la primera magistratura, el otrora asesor y consejero el periodista José Vicente Rangel, le sugirió como algo novedoso para limar asperezas con los opositores y periodistas que criticaban la política de régimen, establecer reuniones periódicas a través de las llamadas “ Mesas de Diálogos “, todo en sus inicio ofrecía una alternativa para un acuerdo de paz y armonía entre las partes. Esa Mesa coja de tres (3) patas no funcionó por la falta de liderazgo y un verdadero monólogo de improperios y amenazas al bando opositor entre los cuales se encontraba para aquel entonces, Alberto Federico Ravel, Ismael García y grupo. Se les acusa de golpistas y que debía de deponer su actitud en contra de las medidas que imponía el régimen y acatarlas, hacérsela saber a los partidos de oposición y que de no hacerlo pagarían con persecución y arresto. Estas amenazas no cayeron bien en el ánimo de propiciar una reconciliación nacional y lejos de lograr el objetivo de una convivencia social, incrementó los ánimos de repudio y la oposición después de varios días de reunión, escuchando un mismo formato intimidatorio, optó por la retirarse de la Mesa de negociación, con un mensaje claro que no se prestaría para el chantaje y la manipulación, hasta aquí los trabajos el río en las aguas turbulentas de un régimen que, pretende a todo tenor llevarse por delante las aspiraciones de que el bando opositor, pueda compartir actos de gobierno con el modelo socialista que ya anda en 17 años, apoyado por mercenarios e incapaces que viven a expensas de una promiscuidad de aprovecharse del dinero que le pertenece a todos los Venezolanos y regalando nuestro petróleo, para la compra de conciencias y blindarse de los ataques de quedar fuera de organizaciones como la OEA . Un verdadero drama dantesco, de dejar a un país en una pobreza extrema.

Países como Chile, Argentina, Uruguay y Colombia, han recibido los coletazos del intercambio comercial. Filiaciones como Mercosur y Unasur, se han ofrecido como mediadores para el diálogo, con la finalidad buscar puntos coincidentes de encuentros conciliatorios, pero por la carencia de un gran líder del régimen que ponga orden y la oposición con muchos pseudo líderes por las divergencias de muchos colores políticos, no aflora un líder que monitorice la vocería. Del mismo modo la reticencia de Diosdado Cabello de reunirse con el bando opositor, argumentado y atribuyéndose la potestad de no dialogar con golpistas, es el caldo de cultivo para andar siempre escurriendo el bulto para no dialogar. Considera a los opositores como enemigos de Patria o Muerte. Estas imperfecciones de un régimen que lo acapara todo y no deja para nadie que no tenga un pensamiento Rojo Rojito hacen inviable el consenso.
Por otra parte el propio Maduro no permite que representantes de otros países, intervengan en la mediación para buscar una salida democrática al Disenso. Considera que son los propios Venezolanos opositores que no manifiestan la intención de crear un clima favorable al diálogo y con improperios y ofensas aleja todas las posibilidades de un conversatorio para ir limando asperezas y llegar a feliz término a un consenso. El tiempo conspira contra el régimen que no termina de entender que, cada día pierde afectos y quedarán muy pocos dispuestos a votar en favor del revolución socialista y al final saldrán del poder, no sin antes responder por los daños causados a un país que se muere de mendicidad, pobreza extrema. Habría que reconstruir otro país bajo los escombros de un sismo que acabó hasta con las buenas intenciones patriotas.

Hay una premisa de los expertos en negociaciones por consenso y dicen que en el intercambio de ideas, aún perdiendo se ganan espacios que se consideraban perdidos, te doy algo que para nosotros no es prioritario, pero para ti si lo es, allí priva la racionalidad de ganar ganar, ambos salimos ganando. Para ello es necesario estar consciente de la importancia de la relación de intercambio, obviando un poco las pretensiones de no ceder ni un ápice de lo que en justicia le corresponde a todos los ciudadanos por igual. Recuerdo que en la llamada por Chávez la IV República, los partidos políticos tradicionales el que ganaba la Presidencia del poder Ejecutivo , hacía pactos con los perdedores y se repartían ciertos Ministerios e institutos autónomos. La presidencia de la Cámara de Diputado la asumió el partido perdedor y la presidencia de la Cámara de Senadores el partido ganador. Las decisiones se tomaban por consenso. No existían enemigos políticos, solo adversarios, que se entendían y cada quien respetaba los espacios del otro, una verdadera democracia que cambiamos de la noche a la mañana por una revolución Socialista, el peor negocio que hicimos los Venezolanos y ahora estamos pagando los errores cometidos. 

Finalmente soy de los que piensan que con este régimen a pensar de los intentos fallidos para el diálogo y la reconciliación nacional, veo muy remoto que el gobierno tenga interés en dialogar y se produciría cuando el régimen tenga el agua al cuello y punto de desaparecer, para ganar terreno de permanencia en el poder. No existe un algoritmo computacional que lleve a la realización de un consenso. La salida de Maduro no tiene vuelta atrás y de ello están consciente la mayoría de los ciudadanos de buena voluntad. Con estas apreciaciones a título personal, abro un espacio a la consideración y comentarios de los Amigos ( a) de FB, para que expresen sus comentarios y recomendaciones que mucho ayudaría a resolver la crisis.
Escrito por Lindolfo Perozo
email: perozo.lindolfo@gmail.com

1 comment:

  1. Coincido contigo en que el dialogo será fallido. Sin embargo no creo que la salida sea tan pacífica como muchos esperamos. Ellos son fanáticos, miserables y amorales. Si fueran gente pudiera esperar alguna salida negociada. Un abrazo fraternal.

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